Jeremy Banster es un actor, escritor y director el cual, comenzó su carrera en 1995 como actor incorporando el Conservatorio Superior de Arte Dramático de París.

En 1997, Jeremy Banster recibió el premio ADAMI joven talento en el Festival de Cine de Cannes. En 1998 escribió y dirigió su primer corto titulado ‘Les Portes Blanches’.

En 1999, fundó su compañía de teatro, adaptó y dirigió MONTSERRAT Emmanuel Robles, con el apoyo del Teatro Europa, el Teatro Odeon y producción de Corbeil-Essonne Theatre. En el 2000 escribió y dirigió su segundo corto llamado ‘Reglement de Contes’, el cual fue seleccionado en el Sao Paulo Festival Internacional de Cine y en el Festival Internacional de Cine en Buenos Aires.

Obtuvo el premio del jurado almejor director en el Festival de las actrices en Francia entre otros varios logros más los siguientes años como su tercer y cuarto corto, ‘La Pute’ con Isabelle Reanault en 2004 y ‘September Et Moi’ en el 2007. Es fundador de su propia compañía de producción Cantina Estudio con Olivier Compere y Fabien Montagner.

En la actual edición del Festival ÍCARO El Salvador, el país invitado por el Festival ha sido Francia.

En manifestación de apoyo por ser el país invitado, la Alianza Francesa ha organizado la participación del director francés Jeremy Banster, el cual, presenta su primer largo ‘La Vie Pure’ el cual se presentó ayer (julio 20) en la inauguración del Festival, este fue grabado entre el 2013 y 2014 en la selva amazónica de Guyana, se basa en la novela de Raymond MaufraisAventuras en Guyana.

El relato trata sobre la vida del periodista francés desaparecido en el Amazonas en 1950. Ahora sin más preámbulo, conoceremos un par de detalles sobre Jeremy.

creatyum-media-jeremy-banster-01
Jeremy Banster (director de la película La Vie Pure) y Sergio Alfaro (coordinador cultural de la Alianza Francesa San Salvador). Festival Ícaro 2015. Fotografía: Fanpage del Fstival Ícaro El Salvador.

— ¿Qué te motivó a dedicarte al cine tanto en actuación, escritura como dirección?

— Yo pienso que fue revelador, desde niño me gustaba contar historias y la segunda cosa, es que de niño hice mucho deporte y el deporte te da mucha adrenalina, sentir muchas cosas, pero yo tuve que dejarlo, tuve una lesión y esta adrenalina, esta emoción no la podía encontrar en otro lado más que en el arte y para comenzar, encontré esta emoción de nuevo en el teatro. Este deseo, necesidad humana, emoción me llevó al teatro.

— ¿Cómo fue la experiencia al dirigir tu primer corto?

— Era con un niño, era algo muy personal y recuerdo que hice eso con una cámara pequeña de vídeo, bien simple e hice el rodaje en un hospital. Era algo bastante personal y que al mismo tiempo nunca volví a ver y pienso que para mí era una etapa necesaria para empezar a contar historias.

— Ya habías entrado al mundo del cine y habías dirigido tu primera producción, ¿Qué te hizo querer fundar tu propia compañía de teatro un año después de haber hecho tu primer corto?

— Lo que pasa es que el teatro es algo a lo que me gusta regresar y hace cinco años por ejemplo, monté una obra con mi esposa y pienso que son unas ganas que voy a tener todo el tiempo en mi vida, regresar al teatro, quizá regrese al teatro de nuevo en unos diez años; es una emoción de espectáculo vivo que me hace falta en un momento dado.

— Sabemos que eres fundador de tu propia compañía de producción, ¿Qué tanto te ha facilitado tu compañía la producción de La Vie Pure?

— Ahora puedo decir que sí me ha facilitado las cosas, no tenía cuentas que rendir a distribuidores como productor por cada decisión que tomaba, sólo tenía mis asociados que son también mis amigos con quienes discutimos e intercambiamos mucho. Al principio no era fácil porque la gente no te tiene confianza porque eres una pequeña casa productora y el hecho de haber creado una producción como la de La Vida Pura hace que la gente nos mire de otra manera.

— De toda la producción del largometraje, ¿Qué parte te gustó más?

— Es difícil sacar un momento en particular, lo veo como un proyecto que me tomó casi cinco años de mi vida y si yo tengo que recordar algo sería nunca abandonar el proyecto, es más bien un sentimiento que tenía en mí mismo, un sentimiento que me decía — esta película tiene que existir — muchos tenemos problemas, muchos tenemos rechazos, muchos tenemos no, tenemos obstáculos, siempre hay que creer en sí mismos, siempre hay que creer en el proyecto incluso si hay obstáculos y ese sentimiento es el que nos va a llevar a cumplir nuestros sueños justo como hizo Raymond Maufrais en la película, ese sentimiento y la cosa que me va a quedar después de esta primera película es: haber hecho una película que no debió haber sido hecha.

Traducción en vivo: Sergio Alfaro.